EL PRI FIRME FRENTE A PERSONAJES INCONGRUENTES

– Las renuncias oportunistas tienen vida mediática corta
Oaxaca.- Hay políticos que se forjan en la adversidad y hay quienes solo brillan cuando el sol los acompaña. La renuncia del Dr. Martín Vásquez Villanueva al Partido Revolucionario Institucional, anunciada esta semana, pone en evidencia una contradicción de pena ajena.
A lo largo de su trayectoria, Vásquez Villanueva acumuló cargos públicos bajo el amparo priista sin interrupciones. Décadas recibir salario, plataforma y poder de decisión. Todo construido bajo las siglas que hoy califica de «franquicia decadente».
Frente al espectáculo del «chapulineo», la respuesta del partido ha sido discreta, firme y orientada al territorio. Carmelita Ricárdez presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI (2025–2029) ha convocado a la reorganización territorial y a la unidad partidista, dejando atrás la simulación y las viejas prácticas, y poniendo al frente a mujeres y hombres leales, honestos y comprometidos con las causas sociales de Oaxaca. No fue retórica: se tradujo en jornadas de afiliación, trabajo de base y posicionamientos legislativos concretos. Cosa que no hizo Martín.
Apenas en mayo de 2024, Vásquez Villanueva declaraba ante La Jornada con plena convicción: «La alternancia en Oaxaca es inminente, y voy a ganar», portando orgulloso la candidatura que el tricolor le brindó. Un año después, su incapacidad salió a la luz.
Ese giro no describe una evolución ideológica. Describe el ciclo de quien aprovecha la institución cuando le conviene y la desacredita cuando ya no le da más.
Las renuncias oportunistas tienen vida mediática corta. Lo que permanece es la estructura, la congruencia y el trabajo de base. Martín Vásquez Villanueva eligió salir. Es su derecho y se respeta. Pero la historia política no se escribe con despedidas: se escribe con quienes deciden quedarse cuando las cosas se ponen difíciles, cuando no hay candidatura que ganar ni cargo que obtener, y el único motivo para estar es la convicción de que Oaxaca merece una alternativa real.
Esa es exactamente la apuesta del PRI Oaxaca hoy.
Por Froylán Méndez Ferrer